¡No hay nada tan aterrador como una boca con caries!



En Halloween  los dulces son la tentación para tus niños, pero también un motivo de alegría y diversión para disfrutar en familia,  por eso programa los días y horas en que tus hijos pueden comerlos: es  mejor disfrutar de unas cuantas golosinas de vez en cuando que comer dulces todo el día y sobre todo en esta época donde abundan y son los causantes de la producción de placa bacteriana y caries dental.



Comparte esta temporada con tus niños como un motivo para disfrutar con ellos... Enséñales a cuidar sus dientes después de saborear sus dulces  para que no se convierta en una historia de terror....



Los carbohidratos (azúcares y almidones) aumentan el riesgo de caries dental, la cual es muy común en los niños por el consumo de azúcares y por la deficiencia en su higiene oral, por ello la importancia de crearles el hábito de visitar al odontólogo a temprana edad para que tengan un proceso de adaptación y así evitar traumas a futuro.



El 70% de los padres piensa, erróneamente, que cuando sus hijos tienen todavía dientes de leche no es necesario acudir al odontólogo. Es importante que se tome conciencia de que muchos problemas dentales podrían evitarse llevando al niño al odontólogo antes de que le salgan los dientes definitivos.



Dudas más habituales de los papás:


Si un diente de leche tiene caries, ¿Qué hacer? (retirar caries y colocar resina)


Una caries en un diente temporal causa al niño tanto dolor como en un diente definitivo. Si la caries es profunda y llega al “nervio”, además del dolor, le causa una infección. Si el niño continúa sin atención el diente se destruye y hay que extraerlo. Según la edad se coloca un mantenedor de espacio para el diente definitivo. No existe mejor mantenedor de espacio que el diente natural, por ello es fundamental que los padres se preocupen de que los dientes de leche permanezcan sanos hasta que llegue el momento del recambio.



¿Cuándo se debe comenzar a cepillar los dientes de leche?



No hay una edad preestablecida. Pero se debe empezar a hacerlo cuando hacen su aparición los primeros molares de leche. Por supuesto, en esta etapa la higiene está a cargo de los padres. Existen cepillos especiales semejantes a un dedo de guante con cerdas muy blanditas en la punta, con los cuales se frotan suavemente los dientes sin crema dental.



Cuando el niño es capaz de utilizar su cepillo infantil, aunque ya sepa hacerlo bien, todavía es un juego para él. Así que los padres deben ocuparse de que adquieran el hábito de cepillarse al menos dos veces al día, completando ellos la correcta higiene, terminando el cepillado.



¿Cuándo es aconsejable llevar al niño a su primera revisión odontológica?



Si no ha surgido ningún problema antes o no lo ha indicado el pediatra, las revisiones deben hacerse una vez completada la dentición primaria. Es decir cuando han salido todos los dientes de leche.



Las visitas “no formales” al odontólogo tienen entre sus objetivos quitar los “miedos al odontólogo”. Así como hacer una costumbre el acudir al odontólogo para  “prevenir” y no sólo para “curar”. Las revisiones se aconsejan cada 6 meses.



La mayoría de los niños que acuden a las consultas para revisiones periódicas desde que son pequeños, se convierten en el futuro en excelentes pacientes a la hora de los tratamientos, ya que vienen confiados con el profesional y dispuestos a colaborar con él. En cambio, cuando llegan por primera vez a la clínica obligados por un problema y con dolores propios de una caries, etc. la atención se complica. Incluso, en algunos casos, se convierte en un trauma para el niño, por desconocer los procedimientos odontológicos y es probable que tengamos en el futuro un adulto con miedo al odontólogo.



¡Tú eliges! La futura Sonrisa de tus súper Héroes.